A diferencia del régimen de Robert Mugabe, Zimbabwe, calificado como clásica dictadura africana, el régimen de Hugo Chávez, Venezuela, es clasificado, por ahora, como una dictadura constitucional que, amparado por la facilidad de legislar a conveniencia, le permite guardar las apariencias de gobierno democrático. Sin embargo, ambos regímenes tienen en común el llevar a sus pueblos progresivamente a un empobrecimiento cada vez mayor, irónicamente, "gobernando con el pueblo y para el pueblo" estableciendo un sistema socialistafidelista utilizando a las fuerzas militares como ejército de ocupación... así lo creo!
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lunes, 23 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
Venezuela: una crisis impredecible?
Negada reiteradamente antes de 15F09 por motivos, exclusivamente, de índole electoreros, la crisis financiera y macroeconómica mundial azota la realidad venezolana en una magnitud que se prevé ira en aumento en la medida que transcurra este año 2009 y siguientes. Como es reconocido y afirmado por los especialistas más calificados, no se sabe como ni cuando se saldrá de esta crisis y, mucho menos aún, cual será la magnitud de su efecto sobre los paises emergentes y del tercer mundo quienes serán, según aquellos, los mayormente afectados.
En el marco de esta realidad, Venezuela entra en una profunda crisis política generada por el régimen dada sus intenciones de imponerle a los venezolanos, al costo que sea, el modelo comunista cubano y, además, la perpetuación de Hugo Chávez en el poder. Los eventos que se han venido sucediendo nos permiten vislumbrar escenarios que afectarán nuestra tradicional forma de vida de manera drástica y desconocida por todos.
Sistemáticamente se hán venido violando, de manera flagrante y obscena, derechos y libertades consagrados en nuestra Constitución. El derecho al sufragio lo hán convertido en un derecho para votar pero no para elegir y, menos aún, para decidir. Ejemplo de ello son el desconocimiento, de facto, de las nuevas autoridades electas el 23N08 y la reforma inconstitucional de la Ley de descentralización, por parte de la Asamble Nacional, que le permite al ejecutivo nacional asumir, con exclusividad, responsabilidades constitucionalmente asignadas a las gobernaciones y alcaldias, como son el caso, de la competencia sobre carreteras, autopistas, puertos y aeropuertos. La desfachatez, la arbitrariedad y la mezquindad se reflejan en la creación de una nueva autoridad para la región capital, designada por Hugo Chávez, por encima de las autoridades electas, en claro y retador desconocimiento de la voluntad popular expresada en los comicios regionales del 23N08 y, por otra parte, la suspensión de los comicios municipales previsto para este año 2009 los cuales se realizarán el 2010... por falta de recursos del CNE! Por otra parte, se rumora que las elecciones de 2010, previstas por la Ley del sufragio para designar los diputados a la Asamble Nacional sea desplazada para 2011 y así el régimen poder seguir legislando de manera fraudulenta a la Constitución un año más!
El derecho a la propiedad privada va extinguiendose, inexorablemente, para dar paso, cada vez más aceleradamente, a las propiedades individual, mixta y colectiva en clara violación a lo consagrado por la Constitución. Ejemplo de ello, la confiscación, más que expropiación, del centro comercial Sambil de La Candelaria, Caracas. El derecho a la libertad económica que, constitucionalmente, permite al venezolano dedicarse a la actividad de su preferencia está siendo eliminada selectiva y puntualmente; como es el caso de las arroceras a quienes se les obliga a producir arroz regulado a riesgo de ser intervenidas y confiscadas aplicando la inconstitucional Ley para la defensa de las personas en el acceso a los bienes y servicios. Se desconoce el derecho a la contratación colectiva, irónicamente por un régimen que se dice socialista, al desconocer el contrato firmado por los trabajadores de Metro de Caracas y de las empresas de Guayana. El caso del personal docente, administrativo y obrero del Ministerio de Educación demuestra lo vieja de tal práctica.
En la medida que esta crisis se vaya profundizando, en la medida que esta crisis se vaya africanizando, que vayamos pasando de un estado de derecho a un estado de facto adaptando la legislación vigente a los intereses del momento solo por aparentar una democracia en la práctica inexistente, en esa medida, lamentablemente, se tiende a dificultar, cada vez más, una salida democrática, pacífica y electoral, al extremo, que, para algunos, esta opción es considerda inviable... asi lo creo.
En el marco de esta realidad, Venezuela entra en una profunda crisis política generada por el régimen dada sus intenciones de imponerle a los venezolanos, al costo que sea, el modelo comunista cubano y, además, la perpetuación de Hugo Chávez en el poder. Los eventos que se han venido sucediendo nos permiten vislumbrar escenarios que afectarán nuestra tradicional forma de vida de manera drástica y desconocida por todos.
Sistemáticamente se hán venido violando, de manera flagrante y obscena, derechos y libertades consagrados en nuestra Constitución. El derecho al sufragio lo hán convertido en un derecho para votar pero no para elegir y, menos aún, para decidir. Ejemplo de ello son el desconocimiento, de facto, de las nuevas autoridades electas el 23N08 y la reforma inconstitucional de la Ley de descentralización, por parte de la Asamble Nacional, que le permite al ejecutivo nacional asumir, con exclusividad, responsabilidades constitucionalmente asignadas a las gobernaciones y alcaldias, como son el caso, de la competencia sobre carreteras, autopistas, puertos y aeropuertos. La desfachatez, la arbitrariedad y la mezquindad se reflejan en la creación de una nueva autoridad para la región capital, designada por Hugo Chávez, por encima de las autoridades electas, en claro y retador desconocimiento de la voluntad popular expresada en los comicios regionales del 23N08 y, por otra parte, la suspensión de los comicios municipales previsto para este año 2009 los cuales se realizarán el 2010... por falta de recursos del CNE! Por otra parte, se rumora que las elecciones de 2010, previstas por la Ley del sufragio para designar los diputados a la Asamble Nacional sea desplazada para 2011 y así el régimen poder seguir legislando de manera fraudulenta a la Constitución un año más!
El derecho a la propiedad privada va extinguiendose, inexorablemente, para dar paso, cada vez más aceleradamente, a las propiedades individual, mixta y colectiva en clara violación a lo consagrado por la Constitución. Ejemplo de ello, la confiscación, más que expropiación, del centro comercial Sambil de La Candelaria, Caracas. El derecho a la libertad económica que, constitucionalmente, permite al venezolano dedicarse a la actividad de su preferencia está siendo eliminada selectiva y puntualmente; como es el caso de las arroceras a quienes se les obliga a producir arroz regulado a riesgo de ser intervenidas y confiscadas aplicando la inconstitucional Ley para la defensa de las personas en el acceso a los bienes y servicios. Se desconoce el derecho a la contratación colectiva, irónicamente por un régimen que se dice socialista, al desconocer el contrato firmado por los trabajadores de Metro de Caracas y de las empresas de Guayana. El caso del personal docente, administrativo y obrero del Ministerio de Educación demuestra lo vieja de tal práctica.
En la medida que esta crisis se vaya profundizando, en la medida que esta crisis se vaya africanizando, que vayamos pasando de un estado de derecho a un estado de facto adaptando la legislación vigente a los intereses del momento solo por aparentar una democracia en la práctica inexistente, en esa medida, lamentablemente, se tiende a dificultar, cada vez más, una salida democrática, pacífica y electoral, al extremo, que, para algunos, esta opción es considerda inviable... asi lo creo.
miércoles, 11 de marzo de 2009
El zarpazo final?
Llama a reflexión el nivel de violencia mostrado por el régimen en sus últimas decisiones y actuaciones. La manera atropellante y, además, morbosa como se hán anunciado y ejecutado las intervenciones a la propiedad privada en diferentes sectores de la economía nacional, por una parte, aunadas al saboteo y anulamiento de gestión de las autoridades electas no afectas al régimen, por la otra, anuncia una escalada donde los venezolanos, sin excepción, tenemos todas la de perder y ninguna de ganar.
De hecho, electoralmente, a la oposición solo se le concede el derecho a perder porque consideran un delito grave alzarse con la victoria como, por ejemplo, sucede con la Alcaldía Metropolitana; por lo cual se puede inferir que llegar al Palacio de Miraflores, electoralmente, debería ser un delito castigado con el pelotón de fusilamiento.
La estrategia del régimen para eternizarse en el poder se basa en dos escenarios fundamentales. Una, el uso de la violencia y la confiscación progresiva de los derechos ciudadanos esperando, como respuesta, una resistencia pacífica ghandiana que les permita avanzar, aceleradamente, hacia la consecución de sus objetivos. La otra, hacer uso de esos mismos recursos violentos y abusivos esperando una confrontación que, bajo la realidad actual, les permitiría dar el zarpazo final sin sufrir bajas y sin consecuencias que lamentar como, desde el punto de vista militar, sería el escenario ideal.
Lamentablemente, la dirigencia opositora venezolana presenta diversidad de criterios, loable desde el punto de vista democrático si solo fuese eso, y variados intereses, unos menos santos que otros, como es la de pretender crecer a costa de la descalificación del otro, al extremo, algunas veces, de llegar a coincidir con los intereses del oficialismo si considerán que les puede ser beneficiosos.
Por otra parte, el régimen nos pretende imponer la vocería opositora victimizando, intencionalmente, algunos lideres de la oposición quienes, al final, no sufren ninguna consecuencia en sus derechos civiles y políticos pero que ofrecen grandes ventajas, al momento de una confrontación, por sus limitaciones y debilidades. Venezuela no está en un momento que permita privilegiar ni los intereses personales ni los intereses grupales. Venezuela está en un momento donde, sín dramatismo, se está jugando su futuro, su derecho a la civilización, al progreso, a la libertad y la paz ciudadana. Llegó el momento de divorciarse de los mezquinos, el momento de actuar los buenos ante la arremetida de los bárbaros... así lo creo!
De hecho, electoralmente, a la oposición solo se le concede el derecho a perder porque consideran un delito grave alzarse con la victoria como, por ejemplo, sucede con la Alcaldía Metropolitana; por lo cual se puede inferir que llegar al Palacio de Miraflores, electoralmente, debería ser un delito castigado con el pelotón de fusilamiento.
La estrategia del régimen para eternizarse en el poder se basa en dos escenarios fundamentales. Una, el uso de la violencia y la confiscación progresiva de los derechos ciudadanos esperando, como respuesta, una resistencia pacífica ghandiana que les permita avanzar, aceleradamente, hacia la consecución de sus objetivos. La otra, hacer uso de esos mismos recursos violentos y abusivos esperando una confrontación que, bajo la realidad actual, les permitiría dar el zarpazo final sin sufrir bajas y sin consecuencias que lamentar como, desde el punto de vista militar, sería el escenario ideal.
Lamentablemente, la dirigencia opositora venezolana presenta diversidad de criterios, loable desde el punto de vista democrático si solo fuese eso, y variados intereses, unos menos santos que otros, como es la de pretender crecer a costa de la descalificación del otro, al extremo, algunas veces, de llegar a coincidir con los intereses del oficialismo si considerán que les puede ser beneficiosos.
Por otra parte, el régimen nos pretende imponer la vocería opositora victimizando, intencionalmente, algunos lideres de la oposición quienes, al final, no sufren ninguna consecuencia en sus derechos civiles y políticos pero que ofrecen grandes ventajas, al momento de una confrontación, por sus limitaciones y debilidades. Venezuela no está en un momento que permita privilegiar ni los intereses personales ni los intereses grupales. Venezuela está en un momento donde, sín dramatismo, se está jugando su futuro, su derecho a la civilización, al progreso, a la libertad y la paz ciudadana. Llegó el momento de divorciarse de los mezquinos, el momento de actuar los buenos ante la arremetida de los bárbaros... así lo creo!
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