En Venezuela se nos viene predicando, desde hace mucho tiempo, la necesidad de enfrentar al régimen comunista de Hugo Chávez, haciendo uso de una resistencia pasiva. Como referencia, se nos destacan las luchas de Gandhi, Luther King, Mandela, etc. Ahora bien, la resistencia pacífica predicada por Gandhi si la tratamos de aplicar, sin considerar las características propias de nosotros los venezolanos, tendríamos que aceptar, voluntariamente, los abusos y atropellos de Chávez para que, por agotamiento, se produzca el desgaste progresivo que nos conduzca a la caída del régimen. Aparentemente, muchos "líderes opositores" practican la política del desgaste porque, indudablemente, no ofrece ningún riesgo aún a sabiendas que tampoco conduce al logro del objetivo deseado: la salida del régimen.
Una resistencia pacífica a la venezolana debería tener, entre otras opciones, el retar a Chávez a dispararnos o llevarnos a la cárcel, antes que aceptar el exilio o seguir siendo discriminados casi al extremo de un apartheid. El reto conllevaría una decisión individual, de cada quién, sin esperar la compañía de nadie ni el llamado de nadie, porque la acción de retar al régimen haría que los demás asumieran la misma conducta. Los acontecimientos en Túnez y Egipto son un invalorable ejemplo a seguir. Debemos convencernos, porque la realidad nos lo demuestra, que si los venezolanos asumimos esa actitud, nunca llegaríamos a estar pero de lo que estamos hoy.
El sacrificio voluntario nos da la fuerza y satisfacción interior. La violencia legalizada y judicializada que practica el régimen de Chávez podría conducir a una masacre como consecuencia del reto, pero si estamos verdaderamente mentalizados para asumir dignamente ese sacrificio voluntario, incluso, esa posible masacre, podría conducirnos a un día de acción de gracia.
No tiene sentido enfrentar con violencia al régimen porque éste tiene el control total de las fuerzas armadas y policiales, las cuales están completamente politizadas y fanatizadas. Por lo tanto, cuando Chávez ordene ocupar nuestras casas, como ya lo ha hecho con fincas, empresas y conjuntos residenciales, o trate de impedirnos disponer de ellas para tratar de imponernos la propiedad comunista; permanezcamos dentro de ellas, neguémonos a rendirles obediencia. El sacrificio es preferible a vivir en las condiciones que despóticamente nos pretenden imponer ..así lo creo!
Una resistencia pacífica a la venezolana debería tener, entre otras opciones, el retar a Chávez a dispararnos o llevarnos a la cárcel, antes que aceptar el exilio o seguir siendo discriminados casi al extremo de un apartheid. El reto conllevaría una decisión individual, de cada quién, sin esperar la compañía de nadie ni el llamado de nadie, porque la acción de retar al régimen haría que los demás asumieran la misma conducta. Los acontecimientos en Túnez y Egipto son un invalorable ejemplo a seguir. Debemos convencernos, porque la realidad nos lo demuestra, que si los venezolanos asumimos esa actitud, nunca llegaríamos a estar pero de lo que estamos hoy.
El sacrificio voluntario nos da la fuerza y satisfacción interior. La violencia legalizada y judicializada que practica el régimen de Chávez podría conducir a una masacre como consecuencia del reto, pero si estamos verdaderamente mentalizados para asumir dignamente ese sacrificio voluntario, incluso, esa posible masacre, podría conducirnos a un día de acción de gracia.
No tiene sentido enfrentar con violencia al régimen porque éste tiene el control total de las fuerzas armadas y policiales, las cuales están completamente politizadas y fanatizadas. Por lo tanto, cuando Chávez ordene ocupar nuestras casas, como ya lo ha hecho con fincas, empresas y conjuntos residenciales, o trate de impedirnos disponer de ellas para tratar de imponernos la propiedad comunista; permanezcamos dentro de ellas, neguémonos a rendirles obediencia. El sacrificio es preferible a vivir en las condiciones que despóticamente nos pretenden imponer ..así lo creo!

1 comentario:
No veo claro cómo saldremos de esta desgracia.Por las malas no podemos,no somos como los egipcios que tienen 19 días peleando, no tenemos ni las fuerzas ni las armas; Haciendo el papel de gafos (como lo hicieron los diputados en la 1ra interpelación)solo logramos que se burlen como les da la gana. El tipo tiene a su gente con un buen bozal de arepas. Me perecería bien un ataque directo, frontal y con pruebas a su grupo de ministros, diputados, jueces y ponerlos uno contra el otro, esperando que entre ellos mismos se destruyan.
Publicar un comentario